Ashima

Los mitos, las leyendas, ¿dónde tienen su fuerza?

Solemos buscar semejanzas, comparar, e incluso sacar conclusiones sobre las influencias de narrativas, arte, obras, …

Hubieron inventos, que se dieron casi a la vez, en partes remotas y lejanas del planeta, que no estaban en contacto ni por expedicionarios o viajeros, ni por remotas apariciones de seres no identificados.

Descubrir y nombrar son cosas muy distintas, los derechos de atribución…

El fuego, ¿es un descubrimiento de una tribu?, ¿sólo de una?

  • ¿Fue en un cursillo de fin de semana, con dos palitos, cuya técnica se fue extendiendo? o ¿fue la curiosidad, la que, en distintas latitudes, vio que frotar produce calor, y más de uno buscó calentar la madera, que en medicina china, curiosamente es la que genera el fuego?
  • También pudo intentar, igual que de niños hemos visto, si al tirar una piedra contra otra se produce una chispa, probar, y probar, con dos pedernales, a sacar esa chispa.

Hacer de una piedra una herramienta, por ejemplo, un elemento cortante para curtir pieles ¿de quién vino?

Las pinturas rupestres, ¿fue una aguada con pigmentos de un tal homo pictóricus, que luego se extendió por doquier de maestro en maestro?, o ¿fueron unas manos sucias, que sobre la pared, igual que un niño sobre un cristal empañado, empezó a dibujar garabatos porque sí, descubriendo que sus manos son el mejor instrumento para ser artífices de algo nuevo?

Claro, luego viene uno, y le pone nombre, la marca personal, y se crea toda una categoría, que se llama arte rupestre, muy bien expuesto, pues estudia las formas, los materiales, las zonas donde se plasma,… y le pone su nombre, lo protege y así pasa a la historia, como arte rupestre.

Me pregunto, ¿qué pensarían aquellos primeros hombres, que en un viaje por el tiempo, viniesen aquí, y visitando aquel lugar, su mural, dijeran que es Arte … Tal, y empezaran explicar las técnicas con que se hace, …

No se si se echaría a un lugar más apartado, pillaría algo a mano, y mirando la bóveda de la cueva, ajeno a toda mirada, empezara a poner sus manos y sus dedos como los niños, como hizo aquello vez, hace miles de años.

¿Qué tenemos entre manos? ¿buscamos una entrada, un puesto para ver, una sesión, un curso, o, queremos unas manos, pequeñas de importancia, y como un niño, extenderlas sobre la roca del inmovilismo y del derecho sobre algo o alguien?

Con el amor pasa lo mismo, como con todo arte, cada cual se arroga el derecho a la belleza más alta.

“La roca más famosa del bosque de piedras de Kunming (Shilin), se llama Ashima (阿诗玛), pues presenta una figura vertical que recuerda a una muchacha sani ataviada a la usanza de su etnia, en recuerdo de la leyenda de Ashima, una joven sencilla, honesta y bondadosa, y la de su enamorado, que lucha impetuosamente contra el poder y la autoridad para salvar a su prometida.”

Ashima no es de piedra, está aquí, como el primer fuego, el amor primero, la primera chispa, ese cuadro, arte de plasmar la vida, que espera nuestras manos, para ascender por el y adentrarnos en su Roca.

 

 

La leyenda describe a una niña preciosa y encantadora, nacida en el seno de una familia pobre de un lugar conocido como Azhedi (阿着底). Sus padres la llamaron Ashima, término equivalente a oro, pues deseaban que la pequeña brillara e irradiara tanta luz como el preciado material. Poco a poco Ashima fue creciendo hasta convertirse en una muchacha inteligente, afable, diestra en la danza y el canto, con una voz cautivadora y una belleza que recordaba a la de la flor de una camelia.

En esta historia también es primordial el papel de Ahei (阿黑), un muchacho sincero, honesto y valiente que,  cuyos padres fueron ejecutados, teniendo una vida miserable en la que sufría constantemente la dureza del hambre y las inclemencias del frío, esclavo de un acaudalado terrateniente.

En una ocasión coincidió en las montañas con Ashima, que estaba pastoreando su ganado, y el capricho del destino quiso que, en ese momento, los padres de la joven adoptaran a Ahei como su hijo y que ambos crecieran desde entonces juntos, unidos por la inocencia que caracteriza esa edad.

La admiración que Ashima sentía hacia él en secreto fue acrecentándose hasta que no tuvo más remedio que abrir su corazón y confesarle su amor, tras lo cual ambos juraron casarse.

Sin embargo, Azhi (阿支), el hijo del adinerado terrateniente Rebu Bala (热布巴拉), tras haberse encontrado por casualidad con Ashima y haber sido testigo de su belleza, tomó la firme decisión de convertirla en su esposa y, para ello, pidió ayuda al casamentero local, Haire (海热).

La familia de Rebu Bala aprovechó su ausencia para secuestrar a Ashima y obligarla a casarse con Azhi, pero esta, que estaba dispuesta a morir antes que ceder a sus pretensiones, se negó rotundamente. La joven recibió una gran cantidad de golpes y, herida, fue encerrada en una celda oscura. Cuando Ahei se enteró de la noticia, se apresuró a volver desde los lejanos campos en los que se encontraba.

Bosque de piedras de Kunming (Shilin).
Bosque de piedras de Kunming (Shilin).

Esta historia está tomada de un reportaje de Un reportaje de
Jin Yiwen  金漪雯 si queréis saber qué ocurrió con Ashima, hacer clic en las montañas de Kunming (Shilin).

Ashima Shiraishi’s es una niña que se mueve por entre las montañas, con una chispa nueva.

 

Lo Real Hoy y la Leyenda de Ashima entre las montañas.

 

 

 

 

 

 

 

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